Existen múltiples contextos donde los consumidores deben brindar información personal, confidencial o reservada para hacer uso de algún servicio o adquirir algún bien. Desde inscribirte a una escuela, acceder a servicios de salud, solicitar una tarjeta de crédito, comprar un seguro, hasta registrarte en el padrón electoral para votar, ello involucra confiar datos personales que serían idealmente ocupados de manera responsable.

Sin embargo, es común ser bombardeados por ofertas de “oportunidades” para acceder a nuevos servicios como el solicitado de manera original, por ejemplo, en el caso de una escuela recibir información sobre una universidad en nuestro domicilio o por medio de llamadas telefónicas. En el caso de los servicios médicos ello involucra que tu historial se filtre a empresas que te ofrezcan productos para dicho padecimiento, vulnerando con ello la confidencialidad de la información.

En el campo político hace poco tiempo (abril de 2016) nos enteramos de que el partido Movimiento Ciudadano de manera irresponsable contrató a través de Amazon la protección de la base de datos del padrón electoral, para lo cual dicha empresa subió la información a internet en un acto poco menos que irracional debido a que a través de este medio se puede acceder de manera legal o no a dichos datos. En fin, el episodio terminó con una multa económica y los datos de los ciudadanos registrados en el padrón expuestos.

El padrón electoral es un documento de vital importancia para el sistema democrático en nuestro país. A diferencia de otras latitudes en donde la confianza en la organización de las elecciones es una norma, en México para poder votar el primer paso que se debe realizar es inscribirse en el padrón electoral para que la autoridad encargada expida una credencial que le posibilita ejercer el sufragio. En términos llanos, sin inscribirse en el padrón electoral los ciudadanos mexicanos no pueden votar.

Gracias a nuestra particular historia de fraudes y de juego sucio, en México se implementó un complejo y costoso sistema de control de los electores: el Registro Federal de Electores tiene ya una larga historia y está en actualización constante, sin embargo gracias al pasado de gobiernos autoritarios y de victorias cuestionables (la de 1988 es una de las elecciones que justificarían dicha suspicacia), los partidos políticos demandaron acceso al padrón y esta bandera quedó sancionada en la ley electoral y ahí ha permanecido a pesar de que los problemas técnicos que implican la realización de las elecciones han ido superándose y este renglón es un claro ejemplo de ello.

Ahora bien, ¿el acceso al padrón significa que los partidos pueden usar los datos como mejor les plazca? Desde luego que no, sin embargo en los hechos así ha ocurrido. A partir del uso de los domicilios de los votantes los partidos pueden enviar desde propaganda hasta regalos (como recientemente lo hizo el Partido Verde Ecologista de México con sus kits de mochilas y tarjetas bancarias), así como también pueden lucrar con esta información. Sin embargo, la labor principal debería ser corroborar que los votantes estén inscritos en el padrón y que ninguno de los que esté incluido se le impida votar. El acceso de los partidos al padrón no es más que un fruto del sistema de desconfianza edificado bajo toneladas de artículos y leyes a lo largo de más de dos décadas de autoridades electorales que se presumen como independientes.

El episodio mencionado evidencia la falta de certeza de las autoridades en la protección de información de los ciudadanos, ante ello se ha propuesto recientemente una tecnología que ofrece mejorar el sistema de administración de datos personales. Se trata de la encriptación de la información a través de internet que impide su manipulación y la posibilidad de ser vista por terceros. Es decir, la información se protegería por múltiples encriptaciones desde distintas ubicaciones a nivel global y así se aseguraría el cumplimiento de resguardo de la información.

Blockchain Voting For US Elections 300x189 - La Protección del Padrón Electoral Importa

Dicha tecnología es conocida como Blockchain y ya ha sido considerada por entidades financieras entre las que destacan BBVA y Credit Suisse quienes encuentran este medio innovador y confiable para realizar transacciones a bajo costo así como con un potencial global. Precisamente debido a que el sector financiero está moviéndose hacia el medio de encriptación de información es previsible que el mundo entero vaya en esta dirección en el futuro próximo.

De manera que con el uso de Blockchain podremos no solo asegurar el resguardo de nuestra información personal al hacer uso de bienes y servicios, sino que podemos impregnar de confianza el sistema democrático al proteger los datos de los empadronados de manera cabal. Así evitaríamos que hagan mal uso de ella los partidos políticos y las empresas que lucran con dicha información para hacernos llegar a nuestros domicilios utilitarios y propaganda electoral así como también tendríamos la certeza de que nuestra información personal ofrecida tendrá el resguardo que merece.