Y llegó el día en que el crowdfunding conoció al blockchain y nació el Initial Coin Offering (ICO) Ofrecimiento Inicial de Moneda. Así es, el crowdfunding (fondeo colectivo) está evolucionando y agregándole el factor blockchain (cadena de bloques) se ha convertido en un fenómeno para el levantamiento de capital.

Parecerá que estoy hablando en japonés, pero, por el bien de los emprendedores y de los negocios del mundo en el siglo XXI, es necesario que se comprendan los conceptos aquí expuestos, pues sólo así se podrán identificar sus beneficios y sus riesgos.

Screen Shot 2017 07 13 at 18.09.23 300x164 - Cómo hacer tu Initial Coin Offering sin morir en el intento

Actualmente pequeños grupos de inversionistas privados fondean proyectos; el crowdfundingrevolucionó eso, pues es la masa la que ha comenzado a fondear a los proyectos, pero el ICO supone generar una moneda o token con el que la masa no sólo podrá fondear el proyecto, sino especular con el valor de dicha moneda.

El ICO es el equivalente al IPO (Initial Public Offering) Ofrecimiento Público Inicial de la empresa, que es el momento en el que deja de ser privado y se lanza al público. Para terminar de comprender el ICO, analicemos las bases del mercado de valores en el modelo tradicional:

  1. Una empresa privada con suficiente solvencia, ingresos y activos decide volverse pública mediante un IPO.
  2. El IPO se da en un Mercado Primario, donde usualmente son intermediarios financieros acreditados los que adquieren y validan el precio de cada acción.
  3. Una vez realizada esa validación de valor, la empresa deja de ser privada y se enlista como empresa pública en el mercado de valores.
  4. Las casas de bolsa son los únicos autorizados para vender acciones al público en general.

El mundo financiero actual depende en gran medida de intermediarios, básicamente el negociazo de las finanzas proviene de cobrar y cobrar comisiones por los innumerables intermediarios que hacen que el valor de A pase a B. Sin embargo, en la lógica del blockchain, los intermediarios no son más que una innecesaria e incómoda piedra en el zapato, por lo que apuestan a las relaciones peer to peer P2P (entre pares) es decir, si la empresa X quiere vender acciones al público, sencillamente se salta a todos los intermediarios y vende directamente sus valores al usuario final. En el mundo financiero del blockchainel valor pasa de A a B en un clic.

Ello desde luego ahorra comisiones y tiempo a las empresas para poder levantar el capital que requieren, pero les pone los pelos de punta a las autoridades e intermediarios bursátiles, pues los primeros exigen que se tomen las medidas precautorias necesarias para evitar fraudes o lavado de dinero, y los segundos, porque ven amenazado su imperio. Sin embargo, tanto autoridades como intermediarios bursátiles tendrán que salir de su zona de confort pues ya a estas alturas el tsunami blockchain no se detendrá.

Quiero puntualizar que:

  1. Hay que analizar la historia y comprender a profundidad la Paradoja del diamante y el agua. Hay patrones que se repiten en todas las crisis económicas ya que tienen como factor común el disociar el valor real con el percibido, y la utilidad con el precio. Pasando por la Tulipmanía hasta la crisis del 2008, se ha corrompido consciente o inconscientemente la naturaleza del concepto valor.
  2. El valor que hoy se le otorga a los ICO es superior a su valor real, y temo que de seguir así, explote una burbuja financiera. Es importante mantener una coherencia económica entre el valor real y el percibido, además de implementar modelos para materializar el valor, haciendo que éste perdure y se diversifique.
  3. Aprovechando el “momentum” que se vive con las criptomonedas, los últimos ICO se han sobrevaluado y han recaudado millones de dólares en minutos. Me parece peligroso y hasta irresponsable lanzar a una startup más de 100 millones de dólares, pues, aunque todos esperamos que haya una adecuada administración de los recursos, también cabe la posibilidad de dilapidarlos y arruinar la inversión que miles de personas hicieron.
  4. Debe haber una metodología para utilizar las ICO como herramienta de levantamiento de capital. Al respecto sugiero:
    1. Que la startup o empresa que busque fondearse siga un poco los pasos del IPO y que demuestre que tiene suficiencia técnica, viabilidad de negocio y experiencia económica que sirva como base y garantía de la inversión a recibir.
    2. Que el proyecto pase a un Mercado Primario a través un fondeo colectivo de capital (equity crowdfunding) a manera de ICO, pero con un número limitado de acciones y con un precio que no fluctúe.
    3. Una vez realizado ese ICO, ya se podrá llevar ante un Mercado Secundario de ICOs donde se podrán comerciar e intercambiar con otras monedas o tokens, ahí sí podrá comenzar a fluctuar, pero ya no habrá riesgo alguno para el inversionista, pues el proyecto ya habrá sido construido con los recursos recabados en el Mercado Primario, fijando el valor de la moneda o token, y dejando que fluctúen los nuevos tokens de una nueva serie de la misma empresa.
    4. Que se someta a procesos que garanticen el buen uso de los recursos llevándolos si es necesario y en caso de excedente, ante un fideicomiso.
    5. Que haya un compromiso público de reportar por lo menos de forma trimestral, los avances y el estatus que tenga.
    6. Que aplique modelos administrativos impecables, pues no es poca la responsabilidad de gestionar la abundancia.
  5. La efervescencia de las ICO apenas comienza, y más vale que construyamos los cauces a semejantes flujos de capital, pues corremos el riesgo de que se desborden, destruyan los proyectos y de paso, se fastidie la reputación de las ICO, sembrando animadversión entre los inversionistas en lugar de confianza.

Vislumbro fértiles años para las ICO, y es por eso que debemos profesionalizar los modelos para su creación y gestión. Eduquemos a emprendedores y empresarios para que adopten esta manera de capitalizarse pero siempre con la premisa de cumplimiento y responsabilidad hacia el inversionista y evitando a toda costa caer en la tentación de levantar capital sin tener claridad en el cómo, por qué y para qué lo van a utilizar.

Poco a poco los inversionistas adquirirán habilidades para reconocer proyectos que serán verdaderamente rentables, dejando a un lado a todos aquellos que tienen altas probabilidades de fracasar. Asimismo, empresas como Dividendee estarán ofreciendo herramientas tecnológicas de vanguardia que 1. Guíen al usuario mediante análisis y protocolos fáciles de entender; 2. Guíen a empresas para que cumplan con los lineamientos básicos para levantar capital; 3. Generen las condiciones óptimas para que el valor permanezca y se incremente, y no sólo se especule con él.

Hay mucho camino por recorrer. En México las autoridades se encuentran muy lejos de estas discusiones, pero tendrán que redoblar el paso para ofrecer una vanguardista Ley Fintech que contemple todas las posibilidades aquí expuestas, pues son una realidad y no tarda en crearse en México el primer ICO. Nuestro país podría liderar este tema si las autoridades se apresuran a aprobar leyes progresistas que abran la puerta a la vasta innovación que el tsunami blockchain trae consigo.

Mientras tanto, estas sugerencias podrán disminuir el riesgo al inversionista y evitar que se financien ilícitos. No fondear buenos proyectos es malo, pero un ICO desbocado que levante millones de dólares para un proyecto en menos de 5 minutos tampoco será lo mejor; sería como ir de la Tierra al Sol en 1 segundo. Tanta energía puede desintegrar hasta la mejor de las ideas, y puede corromper hasta el mejor de los equipos.

Para la correcta administración de los ICO, lo mejor será profesionalizar la metodología y protocolos de transparencia y de reportes. La AMEXCAP y todos en el sector podrán tener una nueva modalidad para las inversiones de capital privado.

Por último, debemos recordar que el Bitcoin surgió como una respuesta a la crisis económica mundial del 2008, causada precisamente por especuladores sin escrúpulos que prostituyeron el valor de los créditos hipotecarios, entonces ¿Por qué ahora los entusiastas del blockchain y las criptomonedas se ven atraídos a replicar las indeseables prácticas de los especuladores con visión a corto plazo? ¿No se suponía que serían los que evolucionarán al actual sistema? Evitemos emular a los artífices de las desgracias financieras y alcemos la mirada hacia inversiones de largo plazo que se traduzcan en activos tangibles para que preserven e incrementen el valor. Aunque parezca una maldición que nos obliga a menospreciar el largo plazo y a priorizar el corto plazo, no nos dobleguemos ante la lógica cortoplacista y mediocre de la especulación.

Quien no conozca la historia, está condenado a sufrir por los mismos errores que se hayan cometido en el pasado. Construyamos con altura de miras y aprovechemos el poder la masa, capitalizando proyectos que generen valor y que impacten de forma positiva al planeta y a la sociedad. Bien encausados, los ICO podrán elevar a la humanidad a un nuevo nivel de desarrollo social y crecimiento económico.